El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) se compromete a mantener un sistema de inmigración justo e imparcial. Este compromiso se refleja en diversas iniciativas y mecanismos establecidos, entre los que se incluyen:
Cumplimiento de la legislación y la normativa: Todas las decisiones del USCIS se basan en las leyes y la normativa de inmigración de los Estados Unidos.
Formación profesional y normas: Los funcionarios del USCIS reciben una formación exhaustiva para garantizar la imparcialidad y la coherencia en sus decisiones.
Orientación normativa: Se proporcionan directrices normativas claras y coherentes para garantizar una aplicación uniforme de la legislación en materia de inmigración.
Políticas de no discriminación: El USCIS prohíbe la discriminación por motivos relacionados con características protegidas.
Servicios del Defensor del Pueblo: una oficina independiente ayuda a los ciudadanos a resolver sus problemas y transmite sus opiniones al USCIS.
Mecanismos de recurso: Las personas pueden recurrir si consideran que han sido tratadas de forma injusta.
Proceso de revisión y recurso: Muchas de las resoluciones de USCIS pueden ser objeto de revisión y recurso.
Transparencia y rendición de cuentas: El USCIS ofrece información sobre los trámites de inmigración en su sitio web.
Participación de las partes interesadas: El USCIS colabora con las partes interesadas para recabar diferentes puntos de vista y opiniones.
Mejora continua: El USCIS revisa y evalúa periódicamente sus procesos para identificar aspectos que puedan mejorarse.
Competencia y sensibilidad cultural: Los funcionarios del USCIS reciben formación en competencia cultural para comprender mejor los antecedentes de los solicitantes.
Aunque estas medidas tienen por objeto garantizar la equidad, pueden surgir dificultades y preocupaciones. Las personas que consideren que han recibido un trato injusto disponen de vías para buscar una solución a través de los procedimientos establecidos por el USCIS y de mecanismos externos.


