¿Quieres trabajar en EE. UU.? El visado EB-3 podría ser una opción para ti. Pero hay un inconveniente: necesitas que un empleador estadounidense te patrocine.
¿Cómo funciona?
Busca un patrocinador: tu futuro empleador estadounidense debe estar convencido de que eres el candidato ideal para un puesto que no puede cubrir con un trabajador estadounidense cualificado.
Certificación laboral: Tu empleador debe seguir un proceso denominado PERM para demostrar que no hay nadie más disponible para el puesto. Esto implica publicar la oferta de empleo e intentar encontrar trabajadores estadounidenses cualificados.
Solicitud I-140: Una vez aprobada la certificación laboral, tu empleador presenta este formulario ante el USCIS. Es como una oferta de trabajo formal a efectos de inmigración.
Tarjeta verde o visado: si se aprueba el formulario I-140 y hay un número de visado disponible, puedes ajustar tu estatus si ya te encuentras en EE. UU. o seguir el proceso consular en una embajada o consulado de EE. UU. si te encuentras en el extranjero.
¿Y si no tengo ningún trabajo a la vista?
Si tienes habilidades extraordinarias o tu trabajo reviste interés nacional, podrías cumplir los requisitos para las categorías EB-1A o EB-2 NIW. Estas categorías te permiten solicitar la tarjeta de residencia sin necesidad de que un empleador te patrocine.
¿Necesitas más ayuda?
La legislación en materia de inmigración puede resultar compleja. Si estás pensando en solicitar un visado EB-3 o estás barajando otras opciones, lo más sensato es consultar a un abogado especializado en inmigración. Él podrá guiarte a lo largo del proceso y ayudarte a evaluar tus posibilidades.


