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¿De un visado de trabajo a la tarjeta verde?

¿Alguna vez has soñado con vivir y trabajar en Estados Unidos? Si tienes las habilidades necesarias y un empleador dispuesto a patrocinarte, una tarjeta verde basada en el empleo podría ser tu pasaporte hacia la residencia permanente. Pero prepárate, porque es un proceso con algunos giros inesperados. ¡Vamos a verlo paso a paso!

Las categorías fundamentales: encuentra la que más te conviene

Imagina que el sistema de tarjetas verdes por motivos laborales tiene cinco categorías diferentes. Cada una tiene sus propios requisitos, por lo que el primer paso es averiguar cuál es la más adecuada para ti. A continuación te ofrecemos un breve resumen de las opciones:

  • Categoría 1: Las estrellas del rock. Esta categoría está destinada a personas con habilidades extraordinarias en campos como la ciencia, las artes, los negocios o el deporte. Piensa en los ganadores del Premio Nobel o en los campeones olímpicos.

  • Categoría 2: Exenciones por motivos profesionales y de interés nacional. Esta categoría está destinada a personas con títulos de posgrado o con habilidades excepcionales en determinados campos. También hay una excepción especial para aquellas personas cuyo trabajo es tan importante para Estados Unidos que se pueden hacer excepciones a las normas habituales (exención por interés nacional).

  • Categoría 3: Trabajadores cualificados y profesionales. Se trata de una categoría amplia que incluye a trabajadores cualificados (como carpinteros o cocineros) y a profesionales con titulación universitaria (como ingenieros o contables). Incluso hay un espacio para trabajadores que desempeñan puestos que no requieren mucha formación.

  • Categoría 4: Casos especiales. Esta línea está destinada a los trabajadores religiosos, los empleados de organizaciones internacionales y otros grupos especiales.

  • Categoría 5: El inversor excepcional. Esta categoría está dirigida a aquellas personas que disponen de una importante suma de dinero para invertir en una nueva empresa estadounidense que genere empleo. Piensa en los fundadores de las startups de Silicon Valley.

Primeros pasos: comienza la búsqueda de documentos

Una vez que sepas en qué categoría te encuentras, es hora de reunir la documentación y poner el proceso en marcha. En la mayoría de las categorías (excepto en el caso de las «estrellas del rock» y algunas exenciones), tu empleador deberá demostrar al Departamento de Trabajo que intentó primero encontrar a un trabajador estadounidense cualificado (Certificación Laboral PERM). Piensa en ello como una forma de demostrar que eres la persona ideal para el puesto.

A continuación, tu empleador presenta una solicitud en tu nombre ante el USCIS (formulario I-140). Básicamente, se trata de un currículum ampliado, en el que se explica por qué eres un candidato excelente y estás cualificado. En algunas categorías, incluso puedes presentar esta solicitud tú mismo sin necesidad de un empleador (solicitud por cuenta propia).

La espera: ¿Cuándo puedo presentar la solicitud?

Cada año hay un número limitado de tarjetas de residencia disponibles, por lo que, aunque cumplas los requisitos, es posible que tengas que esperar un poco. El Departamento de Estado de EE. UU. informa del tiempo de espera en un informe mensual denominado «Boletín de Visados». Una vez que tu fecha de prioridad (la fecha en que se presentó tu solicitud) esté al día, podrás finalmente seguir adelante con los siguientes pasos.

El proceso de solicitud: formularios, datos biométricos y entrevistas (quizás)

Aquí es donde empieza el proceso con tu propia solicitud (Formulario I-485). Tendrás que presentar pruebas de tu situación legal, someterte a un examen médico y aportar cualquier otro documento que se te solicite. Es posible que también tengas que acudir a una cita para la toma de huellas dactilares y la captura de fotografías (cita biométrica).

Es posible que también sea necesaria una entrevista con el USCIS, pero, en algunos casos, puede que tengas suerte y te saltes este paso por completo.

La recta final: ¡hora de tomar una decisión!

Después de todo ese trabajo, el USCIS finalmente te comunicará su decisión. Si la respuesta es afirmativa, ¡enhorabuena! Te enviarán tu tarjeta de residencia por correo. Si la respuesta es negativa, no te desesperes. En la notificación se explicará el motivo y cuáles son tus opciones, como recurrir la decisión o volver a presentar la solicitud.

Consejos adicionales para el viaje

  • Asegúrate de mantener tu estatus de visado actual mientras esperas a que se tramite tu solicitud de tarjeta de residencia.

  • Si estás casado y tienes hijos solteros menores de 21 años, es posible que ellos también puedan optar a la tarjeta de residencia.

  • Dada la complejidad del proceso, consultar con un abogado especializado en inmigración puede ser de gran ayuda. Te guiará a lo largo del proceso de solicitud y se asegurará de que tengas todo en orden.

El proceso para obtener la tarjeta verde por motivos laborales puede parecer abrumador, pero con una planificación cuidadosa, la categoría adecuada y, tal vez, algo de ayuda legal, puedes aumentar tus posibilidades de éxito. ¡Así que desempolva tu currículum, encuentra a ese empleador ideal y prepárate para que tu sueño americano despegue!

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